lunes, 16 de enero de 2017

Howard el Pato: Atrapado en un mundo que no es el suyo (Steve Gerber, Gene Colan y otros)


Howard, el pato, es un personaje que nació de la más pura casualidad. Podría no haber existido. Por un lado, era sólo una broma de Steve Gerber, un guiño a los cómics del pato Donald dibujados por Carl Barks. En los cómics del Hombre-Cosa, en medio de una crisis de realidades que colisionan, aparecía Howard como representante de una Tierra paralela habitada por patos parlantes. Sólo eso. Pero el animal tenía tanto carisma que los lectores pidieron más historias suyas. Si los lectores no lo hubiesen pedido, seguramente a Gerber no le habría importado haberlo dejado apartado como un personaje de relleno más.

Hay otro motivo por el que el personaje podría no haber existido: era un inconformista cabreado con el mundo, un revolucionario que lanzaba mensajes molestos. A través de Howard, Steve Gerber ridiculizaba el heroísmo en la ficción y a los que consumen sus historias, criticaba la moda de las películas y cómics de artes marciales, lanzaba soflamas políticas sobre ecologismo, desmilitarización y una mayor democracia en EEUU, junto con juegos de palabras sexuales ocultos, algunos "censurados" (se eliminaron en la reedición americana) y otros pocos no del todo bien traducidos (en mi opinión) para esta edición. Bajo el aspecto de un tebeo de animales que hablan, Marvel estaba distribuyendo una revista inconformista y con cierta polémica.

Howard el pato se convirtió con estos cómics (los que se recopilan en este tomo y el siguiente, Metamorfosis) en un personaje de culto para los lectores americanos que buscaban un mensaje alternativo al mainstream. Entre ellos, al propio Gene Colan, el principal dibujante de la colección, que entre Howard y La tumba de Drácula huía de los tebeos de superhéroes. Porque no importa lo que hayáis leído por ahí: Howard, el pato, no es un tebeo de superhéroes, es un tebeo de humor. Un humor que no ha envejecido muy bien, pero humor de todos modos.

jueves, 12 de enero de 2017

500 muertos por hora (Dani García-Nieto)



En los VI Premios del Cómic Aragonés (2016) el ganador como mejor fanzine aragonés fue 500 muertos por hora. El genocidio de Ruanda, de Dani García-Nieto. No era su primer fanzine de divulgación política. Mucho antes ya había adaptando tres ensayos clásicos en dos fanzines: El manifiesto comunista (Marx), Dios y el Estado (Bakunin) y La propiedad es el robo (Proudhon). El material de partida en esos casos no sólo era denso sino que también necesitaba una contextualización histórica importante. La adaptación sólo tenía la intención de ayudar a divulgar las ideas de sus autores.

En ese sentido, El segundo sexo suponía una mejora. También reproducía el mensaje del texto original, pero con decisiones originales a la hora de adaptarlo. Por otro lado, ayudaba que el libro de Simone de Beauvoir se acerque a lo que actualmente entendemos como ensayo.

500 muertos por hora es diferente de los tres fanzines anteriores. No parte de ningún texto concreto para hablar del genocidio que ocurrió en Ruanda en 1994, sino que ordena y recopila información de diferentes fuentes. Explica el contexto histórico y político, la posición de la ONU y la Iglesia Católica frente al genocidio, y recoge muchas declaraciones tanto de los asesinos como de las víctimas. Un fanzine que merece la pena leer.

martes, 3 de enero de 2017

Una entrevista a Jan de 1991

[Recupero otra entrevista. En este caso, una realizada a Jan en 1991 en la revista Club de amigos de Ediciones B].


¿Quién no conoce a Jan y a su personaje Superlópez? El hecho de que cada semana recibamos montones de cartas con preguntas para Jan y los álbumes de Superlópez se agoten continuamente, testifican la gran popularidad que han alcanzado ambos.
     Pero Jan, además de Superlópez, tiene un historial profesional amplísimo, con una enormidad de personajes que pocos dibujantes pueden igualar, además de sus creaciones de cuentos infantiles, ilustraciones de publicidad, dibujos animados, etc.

Jan en 1991

―Hay infinidad de preguntas de tus fans. Pero es curioso que una gran parte de ellos quieren saber cómo realizas tus originales: papel que utilizas, marca de plumilla, lápiz, cómo das los colores y en qué tamaño, etc. ¿Cómo aconsejarías a un socio de CLUB AMIGOS que quiere empezar a dibujar cómic?

―Bien, nunca me ha tirado dar consejos de ese tipo porque es siempre una guerra personal. Cada dibujante elige los materiales que por experiencia le van mejor. Muchos chicos creen que si no utilizan ciertos materiales “profesionales” no les saldrá “lo mismo” y se equivocan. Yo ya he probado de hacer una página con los materiales que se usan en el colegio, de lo más barato, y la he publicado en la revista Superlópez nº 52. ¡Quedó muy bien!
     Además, los materiales de calidad profesional son muy caros y no se venden en las papelerías normales sino en sitios especializados. Desde luego hay que insistir en que, ante todo, hay que dibujar mucho, practicar, y por sobre de sobre todo no descuidar los estudios lo más mínimo. Un autor sin cultura no puede decirnos nada, o sea que no vale hacer campaña para dibujar un cómic.
     Hay que tener paciencia, no creer nunca que ya se sabe todo y hacerlo cada vez mejor.


―¿Qué querías explicar cuando empezaste a dibujar Superlópez?

―Me habían encargado un libro de chistes que parodiasen a Superman, y yo lo enfoqué desde un punto de vista autóctono, aplicándole la receta a un tipo español medio de lo más común y corriente, dando de lado a lo americano del invento. O sea que ese tipo común y corriente, ante las dificultades cotidianas que no puede resolver y que le frustran, adopta como una válvula de escape la táctica de imaginarse que es un súper. Aquello fue en 1973.

―¿Cuál es el contenido de tu mensaje del actual Superlópez?

―¿Mensaje…? Puf. Eso depende de cada historia en particular. Cada aventura tiene un contenido, pero más que un mensaje es un manojo de alusiones, una invitación a reflexionar libremente sobre el tema. Nunca planteo verdades cerradas, pues toda verdad tiene siempre muchas caras, como las piedras preciosas.
     Esto es evidente en la historia de En el país de los juegos el tuerto es el rey cuya temática principal es el juego que está en continuo desarrollo en nuestro país. En Los cabecicubos toco el tema de las mentalidades sectarias, cerradas, etc. Cada lector puede sacar conclusiones diferentes y diferentes lecturas, pues casi todas mis historias tienen varios niveles.

―¿Cómo serán las futuras aventuras de Superlópez?

―¡No soy futurólogo! Preguntádselo al mago Félix.

―¿Quién se casará con Luisa? ¿López, Superlópez o Jaime?

―Pues mira, si fuera yo: jamás. Creo que Luisa es la tía más tonta e insoportable que conozco, y me gusta por eso, pero en el papel. En la vida real no le deseo a nadie semejante catástrofe y por tanto tampoco a mis personajes, ahora bien: si alguien se enamora de ella, luego que no se queje, que le avisé.
     Jaime, Luisa y López son tres personas que tienen la típica amistad de los que trabajan juntos en el mismo lugar y se conocen de casi toda la vida, por eso se soportan pero son totalmente incompatibles. Eso me permite manejarlos y meterlos en mil situaciones en sus aventuras.

―Mientras realizas tus páginas, ¿a quién te diriges, a los niños o a los mayores?

―Yo creo que abarco un amplio espectro… De manera que los más pequeños verán lo que les es propio y conocido en mis historias, y los mayores otras… Viendo La caja de Pandora, el lector más pequeño verá una divertida historieta con monstruos, sé que les gustan. Ahora bien, un muchacho mayor, con cierta cultura, digamos un empollón, o quizás su padre o su profesor, vería en esas alusiones a los mitos griegos, aztecas, hindúes y egipcios, pasando por los que leen parapsicología o ufología (OVNIS) y, claro, a medida que el lector crece y aprende la relectura le resultará diferente…
La premisa más importante con la que trabajo es la de que todos los lectores son inteligentes. De nada.

―¿Crees que tus lectores se identifican con Superlópez?

―Lo ignoro. No conozco ninguno que luzca semejante nariz, pero en cuento a carácter sí que los habrá, yo por ejemplo.

―En un enfrentamiento de Superlópez con un superhéroe, tipo Batman o Superman, ¿quién ganaría la pelea?

―Hombre, qué pregunta. No faltaba más, Superlópez por fuerza… ¿Por quién me tomas? Pues soy el autor y me ha de dar la gana que así sea. ¡Vamos anda!

Jan en 1980

―Hablemos de los petisos carambanales, ¿cómo se te ocurrieron estos personajes? ¿Con los siete enanitos?

―Nada de enanitos. El tema de ese libro es la parapsicología, el espiritismo. Existía una teoría según la cual es posible crear una materia plásmica emitida por la mente de uno o varios médiums y de la misma manera hacerla tomar formas de seres producidos por el subconsciente de las personas… y me pareció muy divertido el tema.

―La clave para descifrar su idioma ya fue publicada, pero muchos socios no la conocen. ¿Cuáles son las pistas para descifrarlo?

―Eso no se hace. No les quitaré la diversión de descubrirlo por sí mismos, pero puedo indicarles que si encuentran tres o cuatro letras por deducción, calculando cuáles son las más frecuentes en castellano, luego es fácil rellenar los huecos. ¡Basta! ¡No diré más!

―¿Cómo se te ocurrió El génesis de Superlópez?

El génesis de Superlópez junto con los otros álbumes es un poco de historia profesional en cuanto a realización de un personaje y me pareció que debía existir ese volumen por esa sola razón. Creo que está bien que lo hayamos hecho, de otro modo se habría perdido todo ese material “histórico”.

―¿Cuándo creaste el Supergrupo?

―¿El Supergrupo? Es de 1979, creo. No lo inventé yo, sino el guionista Efepé, seudónimo de Francisco Pérez Navarro pero parece ser que los americanos protestaron y me indicaron no los sacase más…, de todas formas ya los había dejado. No me gusta hacer siempre lo mismo, pues repitiéndose las historias pierden contenido. Cada miembro del Supergrupo era una parodia de un superhéroe americano. De hecho las historias del Supergrupo eran una divertida crítica a los cómics de superhéroes americanos.

―Para terminar, ¿has pensado en algún momento ser Superlópez?

―No, gracias. Soy bastante feliz como soy, miope, calvo, sordo, mal dibujante, peor guionista, con una compañera que es un tesoro, que hasta puedo a veces ir al cine con ella. ¿Por qué voy a complicarme la vida vistiéndome pijamas azules en una cabina de teléfonos…? Además eso no desgrava…
     Sin embargo, ojo, no creas: yo soy todos mis personajes, Superlópez, Jaime, Luisa, al Trapone, hasta el mismo Escariano Avieso.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Un repaso a 2016: algunos de mis artículos

¿Dónde estás ahora, Batman?, el poema que inspiró a Alan Moore


Un pequeño poema que fue una influencia para el trabajo de Alan Moore, de algún modo u otro. Escribí todo lo que pude sobre él. Artículo.


Contra el cine de superhéroes: la opinión de directores, actores y guionistas


La devastadora opinión de John McTiernan sobre las películas de superhéroes me dio pie para recopilar todas las críticas y declaraciones que se habían hecho hasta ese momento a este género. En algunos casos hay parte de razón, en otros tal vez no tanta, pero la crítica, si es constructiva, siempre es necesaria. Artículo.


Lo que opinan algunos autores de cómic sobre el Brexit


Por el ambiente político que hemos tenido en nuestro país (las segundas elecciones) no se le dio una cobertura mediática al brexit hasta que faltaban sólo unos días para la votación. Las reacciones de los autores de cómics ingleses sobre el tema pueden ser útiles para entender mejor el resultado y a los propios autores. Artículo.


13, Rúe del Percebe – Chistes de fabricación casera


Mi primer artículo en Canino. Hice un repaso del origen de esta página, a parte de su evolución y a su contenido político, que era diluido debido a la censura. La edición de Ediciones B de este material y las propias páginas de Ibáñez merece visibilidad. Artículo.


Pafman: el inolvidable relleno de las revistas de Mortadelo en los 80


Un grupo de autores y personajes de los últimos años de Bruguera y toda la etapa de Ediciones B ha quedado en el olvido. Tuvieron que mantener de alguna forma el estilo de la empresa, y al mismo tiempo avanzar al humor y el dibujo de los 90. Es una pena que todo ese buen trabajo haya quedado en el olvido y necesite reivindicarse. Artículo.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Un repaso a 2016: noticias sobre cómics de este año

No es una lista de las noticias más importantes, sino mi selección de las noticias más destacadas.


Polémica sexista en el Festival de Angoulême (5 de enero)

En 43 años, ninguna mujer ha recibido el Gran Premio de este festival. En la presentación de nominados de este año, entre los 30 nominados tampoco había ni una mujer. Varios de los autores nominados en solidaridad pidieron ser eliminados de la lista. La defensa de la organización es que a lo largo de la historia del cómic "hay muy pocas autoras reconocidas". Se hicieron desde los aficionados listas de autoras para demostrar que eso era falso, que existen autoras igual de válidas que los autores. Finalmente, la organización tuvo que rectificar la lista de nominados.



El Torres acusa de plagiar sus cómics a dos producciones americanas (15 de enero)

No sé en qué quedaría al final, pero hizo mucho ruido esta noticia: antes de sus respectivos estrenos, el guionista español El Torres acusó a dos películas americanas de haber plagiado dos de sus cómics. Tengo la sensación de que se dio demasiada prisa antes de comprobar si los plagios eran reales.



Toni Guiral es nombrado director de contenidos del Salón del Cómic de Barcelona (18 de enero)

Uno de los más importantes historiadores y teóricos del cómic en España fue elegido director de contenidos del Salón. Tal vez le debemos a él en gran parte la atención que recibió Ibáñez en el pasada entrega de este evento, y la que recibirá TBO el año que viene.



El regreso de la Gorda de las Galaxias (9 de febrero)

Las dificultades económicas de Nicolás Cerezo, el creador de la Gorda de las Galaxias, animó a un buen número de personas a organizar una exposición de su trabajo, conciertos, una venta de la reedición de La Gorda de las Galaxias con fines benéficos... Gerardo Vilches mantuvo una extensa conversación con él.



Dani Rovira es Superlópez (25 de febrero)

Opiniones personales a un lado, Dani Rovira es el actor elegido para encargar al personaje creado por Jan. La escritura del guión se había paralizado para dar prioridad a la secuela de Ocho apellidos vascos. Veremos en qué queda todo.



Forges donará todos sus dibujos a la Biblioteca Nacional (7 de marzo)

Uno de los dibujantes gráficos más reconocidos de la actualidad anunció esta donación durante el programa de radio No es un día cualquiera. Es un buen indicador de la importancia que tiene el cómic en el ámbito cultural.



La directora de El Jueves es agredida en la calle (12 de mayo)

Cuando volvía de hacer  footing, Mayte Quílez, la directora de El Jueves, recibió un puñetazo de un encapuchado. El comportamiento de este anormal se relacionó con la última portada de la revista. Unas semanas después Quílez  abandonaba la dirección de la revista.



El PP de Madrid parodia a Ahora Madrid con Rue de Cibeles 13 (13 de junio)

Resulta desconcertante la parodia del ayuntamiento madrileño que publicó el PP de Madrid. Hay que destacar que la doble página, por el motivo que sea, no viene firmada, lo que posiblemente revele lo poco orgulloso que se siente su autor. Tiene su gracia que precisamente el 13 rúe del Percebe de Ibáñez se haya usado tantas veces precisamente con la intención contraria, para criticar al PP: en 2008 en el diario Público, en 2014 en La Opinión de Zamora, este mismo año en El País y en Diario 16. Incluso en El Jueves utilizan el esquema de esta página. Yo vuelvo a lo que dije en 2012: ¿Votaría Mortadelo al PP? Leídos los cómics, es evidente que no.



El fin de Entrecomics (19 de julio)

En 2016 terminó la trayectoria de esta web de divulgación sobre cómics.



El pregón de Javier Pérez Andújar (22 de septiembre)

El pregón de la Mercè de este año ha traído cola. El escritor Pérez de Andújar ha reivindicado la cultura popular de la sociedad catalana, especialmente la que ha nacido del cómic. Este gesto ha sido especialmente agradecido por los autores de tebeos a los que hacía referencia. Por desgracia, un pregón tan emotivo y necesario (la reivindicación de lo popular, en oposición a la alta cultura) ha recibido críticas por parte del independentismo catalán.



Wonder Woman, embajadora de la ONU (14 de octubre)

Aprovechando los 75 años de su creación y el próximo estreno de su adaptación al cine el próximo verano, Wonder Woman se convirtió en embajadora honoraria de la ONU para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres.

Sin embargo, hace apenas unos días han retirado al personaje de esa posición. Las críticas se han centrado en que el personaje estaba demasiado sexualizado. Se ha echado en falta en esas críticas más conocimiento sobre la trayectoria del personaje, sobre su papel en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres.



Los autores que han fallecido a lo largo de este año

Este año mucha gente del mundo del cine, la música, el espéctáculo, etc. nos han dejado. En el ámbito del cómic, algunos de los más autores y personas relacionadas con este medio más destacables podrían ser los siguientes. Lo siento si me olvido a alguno. Si me lo decís en un comentario, lo añadiré inmediatamente.

Víctor Mora
Ángel Nadal
Carlos Díez
Paco Camarasa
Tunet Vila
Victoria Chamizo
Jack Davis
Gotlib
Steve Dillon
Darwyn Cooke
Ted Benoit
Marco Macias Prieto
Juan Enrique Bosch 'Micharmut'
Richard Thompson
Fernando Quesada

jueves, 29 de diciembre de 2016

Un repaso a 2016: diez cómics recomendables

Esta lista de diez cómics es una lista de cómics que he leído este año, y es independiente del año de publicación, aunque por lo general en este blog intento hablar de cómics recientes. Van sin ningún orden en concreto.


Pies descalzos (Keiji Nakazawa)


Estoy todavía a la mitad de la lectura (dentro de poco el tercer tomo), pero con lo leído es evidente que es uno de los mangas más reseñables que existen. Es la historia de ficción de un superviviente de Hiroshima basada en los recuerdos autobiográficos del autor. Habría clasificarlo sobre todo como drama, aunque tiene un tono de cómic peculiar (golpes, chichones...) que le podría sacar de la lectura a alguien. Reseña.


Popeye (Bobby London)


Tengo todavía pendiente un comentario del quinto tomo de Popeye de E. C. Segar editado por Kraken, que es una colección tremenda. Sin embargo, es cierto que son unas historietas muy antiguas que no iban a encajar en el gusto de todos. Ahí es donde le veo la gracia a este Popeye de Bobby London, que es una reinvención impecable del Popeye más clásico. London mantiene la esencia del personaje al mismo tiempo que lo traslada a los años 80 con mucha gracia y frescura. Para alguien que quiera entender por qué este personaje se volvió tan icónico en su momento, esta colección de dos tomos es todo lo que necesita. Reseña.


El solar (Alfonso López)


Enlazando con lo anterior, Alfonso López hace una recuperación de otros personajes icónicos de una forma diferente. Si Bobby London trasladaba a Popeye a los 80, al presente de su época, con la música rock, la guerra del golfo, etc., en El solar los personajes españoles parejos en popularidad son recuperados en un cómic ambientado en la posguerra. Estos personajes (Carpanta, Petra...) forman parte del legado histórico de nuestro país, y en ese sentido habría que celebrar que un autor esté buscando la forma de resucitarlos. Reseña.


La mujer rebelde. La historia de Margaret Sanger (Peter Bagge)



Sabía que me iba a gustar, pero no sabía cuánto. Está muy alejado de los cómics de humor de Bagge, en su lugar hay un potente mensaje político a favor de la desobediencia. No pretende contar un relato, sino la biografía más fiel que sea posible... y ésa es una de sus virtudes. Reseña.


María lloró sobre los pies de Jesús (Chester Brown)


En la misma dirección que el cómic anterior, éste es un cómic con un tema bíblico que también celebra la desobediencia. Tampoco es un relato al uso, sino más bien un ensayo en forma de cómic, lleno de notas a pie de página para aclarar todo lo aclarable. Reseña.


Promethea (Alan Moore y J. H. Williams III)


Prometha también es un cómic muy cerebral, un denso tutorial de magia para el gran público. Lo único que he puesto de superhéroes en la lista, tal vez porque es el cómic de superhéroes que menos me he visto venir. Reseña.


Asterios Polyp (David Mazzucchelli)


Me gané unos comentarios con un poco de mosqueo en Twitter por culpa de la reseña que hice de este cómic. ¡Perdón! El problema de Mazzucchelli es que esperaba algo tremendo, y no fue tanto como creo que podría haber sido. Luego lo comparo con otras lecturas y es cierto que es uno de los cómics más sobresalientes de los últimos años. Reseña.


Raf. El 'gentleman' de Bruguera (Jordi Canyissà)


Ha sido uno de los libros sobre cómic español más celebrados por la crítica y los aficionados en los últimos años... y siguen siendo pocas alabanzas para los méritos que tiene este libro. Es una biografía de Raf, pero funciona más allá de eso: en la biografía de Raf se refleja la historia de la industria del cómic de nuestro país. Reseña.


Fantásticas aventuras de Tito y Tif (Joaquín Xaudaró)


Y de nuevo, otra publicación que merecería más visibilidad por lo que significa para la historia del cómic español. El primer cómic en formato libro publicado en nuestro país, una forma de acercarse a cómo las clases populares llenaban sus ratos libres en 1915. Reseña.


Sigo siendo un cocinicas (Xcar, Azagra y Revuelta)


Tengo que comentar dentro de poco el tercer tomo de esta colección, Todos somos cocinicas. Mientras tanto, recupero la anterior entrega: recetas de cocina con humor y conciencia social, sencillas, accesibles a todo el mundo, tanto en lo que significa para el bolsillo como para quien tienda hacia opciones veganas y vegetarianas. Reseña.

martes, 27 de diciembre de 2016

Una entrevista a Josep Escobar de ¿1990?

Trancribo una de las dos entrevistas a Josep Escobar que el usuario santxe ha escaneado en el foro Manga Classics. Fue publicada en algún número del Dominical de El Periódico. En cuanto tenga un momento, transcribo la otra entrevista.


Nuestros días claros

A sus 81 años sigue jugando con los niños, y en su lápiz aún se dibujan los compañeros de clase de toda una generación.

Montserrat Roig
Fotos: Pilar Aymerich

En Santa Eulàlia de Ronçana sigue trabajando el padre de Zipi y Zape, de Carpanta, de Petra, de todos aquellos personajes que fueron más reales en nuestra infancia que el mismísimo general Franco. Dibujante, inventor, autor de teatro, creador de dibujos animados, todas las semanas Josep Escobar sigue inventando nuevas historietas, aunque las rodillas le duelan, y se enfade por intermitentes pérdidas de memoria. Sus personajes, supervivientes de todos los naufragios, parecen recordamos que el mundo cambia menos de lo que imaginamos. En los días claros, dice este hombre casi tan viejo como el siglo, ve el Montseny. Y también su humor es el de nuestros días claros, de cuando los niños todavía eran inocentes. Pero él sigue dibujando, ajeno a los grandes males de este siglo que agoniza, ajeno a estos comics que sólo desarrollan terror y sadismo, acidez y sarcasmo. El día en que el sexo se emparejó con la violencia, los niños dejaron de ser inocentes.
     A los 12 años, Escobar ya era muralista: pintó un muro porque quería que los editores se fijaran en él. En Granollers, en el barrio de Sant Roc, había un atajo que iba directamente a Barcelona. Estudió el lugar y descubrió que había una barbería. En la pared de delante, dibujó una escena de fútbol, con Samitier y Alcántara. Estaba segurísimo que los innumerables editores que iban a pasar por aquel atajo preguntarían por el autor del mural.



Escobar no es arquitecto porque no sabía qué cosa era el horizonte. Este tío en La Habana que casi todos tuvimos, fue en su casa una tía. Y, cuando Escobar era un niño, la tía de América dijo: “Pepito tiene que ser arquitecto”. Lo dijo, claro, porque pensaba pagarle la carrera. Pero cuando el catedrático le preguntó qué cosa era el horizonte, Pepito se quedó de una pieza y sin carrera. Acabó en Correos, como repartidor ambulante, pues, aunque cada dos días debía levantarse a las 4 de la madrugada para preparar las expediciones de cartas y paquetes, tenía muchísimo más tiempo para dibujar. Luego fue depurado, por ser republicano. Y, cuando le juzgaron después de la Guerra, el fiscal se hizo un lío: creía que esto de dibujar en L'Esquella de la Torratxa era como ser de la Torrassa, el barrio en donde había tanta gente de la FAI. Escobar fue condenado a seis años y un día, pero salió de la cárcel al cabo de un año y medio. Y con un trabajo seguro con los hermanos Baguñá.

―Casi todos los dibujantes y guionistas de historietas pasaron por la editorial Bruguera, una institución. ¿Qué recuerda ahora del señor Bruguera, el padre?

―Yo era joven y le mandaba mis dibujos para la revista Cigronet Pero de money, nada. Un día se lo dije y me respondió: "Mire, Moreno hace meses que trabaja aquí y justo ahora empieza a cobrar…” Moreno me lo confirmó: cobraba cinco pesetas la hora pero en calderilla, porque hacía más bulto.

―Si usted hubiera nacido en los Estados Unidos, ahora seria millonario.

―He trabajado muchos años sin contrato, sin que se me reconociera la autoría. El país está lleno de tiendas que se llaman Carpanta o Zipi/Zape. En Palautordera hay una confitería donde hacen unos dulces que se llaman carpantas y no me han regalado ni un tortell… Ahora parece que todo esto cambiará, pero no me fío mucho.

―Y, luego, la censura.

―Se cargaron a Tula, que era una suegra que siempre se peleaba con su yerno. La hija quedaba al margen, porque se llevaba bien con su marido. Pero los curas de la censura opinaron que mi pobre Tula atentaba contra la sagrada institución del matrimonio. Con Carpanta también se enfadaron mucho. Un censor me dijo: “En la España de hoy no se pasa hambre”.

―Ahora nos parece cómico.

―Y entonces también, hija. Aunque los tiempos eran más difíciles.

―Y así surgió el pobre Carpanta. En mi niñez me hacia sufrir mucho. Jamás consiguió lo que deseaba.

―Yo, de niño, habla visto Popeye en un cine de Granollers. Había un personaje que se llamaba Pilón, que siempre estaba comiendo. Luego me olvide, pero en la posguerra, y con el hambre, me acordé de él. La única diferencia es que ml Carpanta jamás consiguió comer. Y es que yo recordaba el hambre que pase en Madrid después de la guerra. Todos mis personajes, más o menos, surgen de la vida real. En casa de mi jefe en telégrafos había una criada que siempre se discutía con la señora. Era de Huesca y en su pueblo todo era mejor. Iba allí por la fiesta mayor, pero siempre volvía antes porque en su pueblo se aburría. Así nació Petra, la criada. Y el modelo de los hermanos Zipi y Zape eran los dibujos de un alemán. Están inspirados en Max und Moritz. Pero aquellos niños tenias más mala leche. Hago historietas relacionadas con la escuela para que los niños se vean reflejados. En mi escuela había un niño muy pedante y así creé a Peloto. El real era un pelota, no paraba de hacerle regalos al maestro para que le puntuara mejor.

―Hace más de 40 años que dibuja a estos gemelos, más de 15.000 historietas… Debe acabar soñándolos.

―No, me lo paso muy bien soñando. Lo malo es que sólo recuerdo lo último.

―¿Fue su padre como don Pantuflo, el patriarca decimonónico de Zipi y Zape?

―¡Qué va! Tengo testigos que le dirán que era un buen padre. Creé a don Pantuflo pensando en los padres en general, para que vean que hay que ser liberal y demócrata. Mi padre fue un buen hombre. Murió en la cárcel, por rojo y separatista.

―Y, luego, va usted y crea a don Pésimo y a don Óptimo, uno desgraciado, el otro afortunado…

―¡Ay! ¡Estos sí que me hacían sufrir! Imagínese a un personaje a quien le pasan desgracias sin cesar y a su amigo sacando provecho de ellas… ¡Imagínese! Contar eso de las desgracias de uno y la fortuna de otro…No, no pude continuar.

―Doña Tula reúne todos los tópicos de los chistes contra las suegras… Las mujeres no es que queden muy bien en sus historietas.

―No, no quedan muy bien…, es cierto. Y también la Petra, la pobre. Claro que era muy chafardera.

― Y, ¿por qué quedan tan mal?

―No sé, no sé…

―¿Su suegra era como doña Tula?

―No, no… ¡Era una santa! Siempre hago lo contrario de lo que es la normalidad… Mi suegra era un tesoro.

―Se inventó un pueblo para Petra, Sisante. El nombre se lo inspiró el verbo sisar, lo que antes se decía de las criadas, que sisaban cuando hacían la compra…, y resultó que Sisante existe en la realidad.

―Sí, recibí una carta del alcalde, estaba muy enfadado. También hice una historieta en que el pobre Carpanta intentaba comerse se mantecadas de Astorga, lo cual como siempre, no lograba. Y un fabricante de Astorga me mandó un paquete lleno de mantecadas. Intenté hacer lo mismo con las deliciosas longanizas de Vic, o las almendras de Arenys, pero no tuve suerte. Jamás me han mandado ni una longaniza.

―Y luego nos llaman tacaños, a los catalanes.

―¡Claro!


―Fue usted también inventor.

―Ocurrió que, como le decía, al salir de la cárcel los Bugañá me dieron trabajo. Hicimos dibujos animados y me inventé un toro que se llamaba Civilón. Por cierto, esto me acarreó preguntas con mala intención. Los de la censura creyeron que el toro era la Guardia Civil. Y yo le había puesto este nombre porque el verdadero Civilón era un toro tan bueno que lo habían salvado de la estocada final… Bueno, pues, los Baguñá se unieron con los Chamartín e hicimos La Cenicienta. Pero resultó que Walt Disney ya lo había registrado así y tuvimos que cambiarle el nombre. Se llamó Érase una vez… (La Cenicienta). Y, ¡esto no estuvo bien! ¡Nosotros empezábamos y el señor Disney lo tenía todo! En Bruguera sólo me daban una página a la semana. Me sobraba tiempo y, como no sé estarme sin hacer nada, empecé a inventarme los pasatiempos: un juego de bolos con un dado dentro de cada bolo. A los bolos caídos se le sumaban lo que daban los dados. Una petaca, porque en los años 40 todavía se fumaba picadura. La petaca llevaba un filtro debajo y así los cigarrillos quedaban limpios de polvo. En aquella época era práctica, pero pronto se acabó. Y a los 15 años hice una película de dibujos con un fotógrafo, Bosc, que era muy charmant. No tenía dinero para comprar el celuloide y tuve que hacerla al revés de cómo se hacen normalmente: las figuras iban dibujadas sobre el papel, y el decorado encima de éste. Tuve que hacer el decorado desde varias perspectivas. Tenía que borrar cada trocito de tinta. Me dio mucho trabajo. Me dieron una medalla en el Centre Excursionista de Catalunya porque se quedaron parados de que existiera un loco corno yo.

―De aquellos TB0 de nuestra infancia se ha pasado a los 'comics' actuales. En mi opinión, hay algunos que expresan el sexo con crueldad, son violentos. Creo que son agresivos…

―No me acaban de gustar. Ni en el dibujo serio, ni en el comic. En el serio, porque es una incitación a la violencia. Lo que pasa es que el humor de hoy es demasiado intelectual. No es sencillo como el que nosotros hacíamos. Todo el mundo nos entendía. ¡Si hoy incluso se hace propaganda contra las películas de Walt Disney!

―¿No será porque nuestra civilización ha perdido la inocencia?

―Seguramente. Me quedo parado que en las escuelas se den clases de sexualidad a niños de 8 años. A lo mejor soy un carca. Pero cada edad tiene su manera de vivida.

―De todos modos, antes se confundía la inocencia con la ignorancia.

―Creo que aquel exceso de represión ha traído lo de hoy.

―Usted es un superviviente. Han desaparecido Peñarroya, Giner, Cifré, Conti… ¿Qué significa quedarse sin contemporáneos, sin cómplices?

―Estoy solo… No sé explicar lo que siento… Siento una tristeza absoluta. Del Tío vivo no ha quedado nade… Sólo está Moreno de aquella época. Vamos al mismo barbero y éste nos transmite las noticias del otro. Pero uno se va acostumbrando, a estar solo. Así, me emborracho en el trabajo…

―Usted hizo mucho teatro.

―Sí, pero sólo una vez hice de galán joven. Tenía en contra mi tono de voz y que soy bajito.

―Y, en la vida… ¿hace teatro?

―No, tiro a serio.

―Esto ya es un tópico: se dice que los humoristas son gente muy seria en la vida.

―Es que yo siempre pienso en el trabajo. Pero Ibáñez, que es único, siempre cuenta chistes. Es más alegre.

―Ibáñez dice que usted tiene fama de generoso…

―…Tacaño no soy…

―… Y que, por esta razón, una vez, le pegó usted la gripe…

―Sí, sí, es cierto.

―¿Cómo definiría el humor?

―¡Ay! Ahora sí que me pone usted en un compromiso. Es…, lo impensado…, es…, como imaginarte que va a ocurrir una cosa, pero que resulte otra… En realidad, estás jugando con el lector. Tienes que llevarlo por un camino, pero tiene que terminar en otro. Aunque todo tiene que estar relacionado.

―¿Cree que estamos perdiendo el sentido del humor?

―No lo creo. Hay padres que compran mis historietas para sus hijos, pero antes se encierran ellos y leen a Zipi y Zape…

―¿Qué actor cómico prefiere de los del cine?

―Charlot. Por su ternura. Y esto es un don, que no sabes de dónde viene, ni por qué razón existe, pero que puede solucionar las cosas.

―¿Siempre se ha ganado bien la vida?

―No me puedo quejar, creo que me he ido defendiendo.

―Parece que no tenga mala leche.

―No. ¿Por qué iba a tenerla?

―No sé… ¿Cree que se puede envejecer con humor?

―¡Ay! Es dificil. Yo ya tengo 80 años y sigo trabajando. A veces lo aciertas y otras no. Ahora estoy algo más amargado, porque las piernas no me responden, estoy operado de la próstata y soy un diabético compensado. Me molesta dejar de comer lo que me gusta, aunque lo soporto. Trabajo todos los días, incluso los sábados y domingos. El día que me pare, solo duraré 15 días. Por culpa del síndrome de la mecanógrafa, tengo que andar cada día una hora, y luego hacer, durante 20 minutos, gimnasia de piernas… Y, mire, he tenido suerte, por lo menos este dichoso síndrome no me afectó el brazo derecho. El día que adelanto a alguien que anda con un bastón ya es una victoria. Es una tortura, esto del paseo diario. ¡Hay muchos viejos que no tienen que hacerlo! Es injusto.

Mientras carga su pipa, Escobar me confiesa cómo teme perder la memoria. Para no olvidarse, ha dibujado en una cartulina todos los personajes que salen en las historietas de Zipi y Zape. Escobar se pasa todo el día dibujando. O bien pensando sus historietas. Me enseña los guiones: son unas tiras donde cada frase, escrita a lápiz, es una viñeta. Tarda de dos a tres horas en dibujar una página. Y, en una libreta, apunta todas las ideas que se le ocurren mientras anda por la calle. El trabajo es una obsesión, el trabajo es su vida. “Y mi mujer es la víctima”, dice. Pero jamás ha dejado de cumplir su cita semanal con los lectores.

―¿De dónde saca las ideas?

―A veces leo un chiste de otro y éste me lleva al mío. C. Bernard decía que sólo existen 50 motivos de humor. Mi mente siempre está funcionando. Creo que sólo está para esto…

En su despacho, muy pequeño, desde donde ve el Montseny en los días claros, está todo el mundo que han generado los Zipi y Zape, estos seres que hace 40 años que son niños y que, como Peter Pan, no pueden crecer. Ellos son nuestra niñez, y Escobar la hace perdurar en la nostalgia de todos los padres obligados a ser adultos, pero que no quieren matar al niño que llevan dentro. ¿Y quién no lo lleva? parece decirnos este genio de la historieta, inventor y filósofo del sentido común. Escobar disfruta enseñándome sus inventos, la petaca, los bolos, la máquina de cine… En la pared hay una foto de su abuelo, que era poeta. Alguien pintó el retrato de Escobar mientras estaba en la cárcel. También él retira a poeta romántico, algo tísico, algo ensimismado. Cerca hay una pintura suya de los compañeros de cárcel, en la celda 85. “Donde cabía uno, metían ocho”.
     En el pasillo, un escrito colgado dice: “Una caricatura bien hecha es como un cuento…”

―¿Por qué? ―le pregunto, mientras salimos al jardín.

―Mire, la historia sigue así: Un niño muy pobre ve salir de un coche lujoso, con chófer, a una mujer joven, rica y guapa. El niño exclama: “¡Caramba! ¡Si es mi hermana!”. ¿Lo ve? ¡Hace falta muy poco para contar todo un mundo!

No hace mucho, Carpanta, harto de pasar hambre quiso suplantar en una historieta a su creador. Pero descubrió que su padre debía hacer jogging y tampoco comía nada: todo eran pastillas para su colesterol.
     Y, entonces, el más solidario de los hambrientos se apiadó de Escobar y le regaló la única avellana que guardaba en la nevera. Sólo una mente generosa puede crear personajes generosos. Y así es este dibujante que, a los 81 años, sigue albergando en su cerebro, intactos los días claros de nuestra infancia.