viernes, 28 de agosto de 2015

El Multiverso 5 (de 9): Mundo Trueno (Grant Morrison, Cameron Stewart)


Tal vez lo que mejor está haciendo Grant Morrison en Multiverso es demostrar su versatilidad. Cada número tiene un objetivo diferente, una forma de enfocar la acción y los sucesos que puede saltar de un estilo a otro completamente opuesto. Si la cosa funciona, puede resultar muy interesante, pero conlleva un riesgo evidente. Si no existe una continuidad en el tono, los resultados de cada número pueden ser demasiado diferentes. Es difícil que en todos se consiga dar en la diana, y con ello que se desanime al lector a la hora de decidir continuar. Mundo Trueno despierta ese interés de nuevo, justo a la mitad de la colección. O tal vez sean mis gustos personales. Morrison elige esta vez un tono juvenil y aventurero, fantacientífico y divertido, para contar una interesantísima historia de Capitán Marvel, la pelea definitiva en el día que nunca existió. Un dibujo limpio y brillante, una manera de narrar perfectamente clara y legible, y un argumento redondo y entretenido. De momento, el mejor de la colección.

jueves, 13 de agosto de 2015

Mortadelo y el caso del corta y pega

1970:


1975:


1984:


Por si no queda claro:


La portada es de 1984, los años malos de Bruguera. Ibáñez estaba dejando de entregar páginas y portadas porque Bruguera se estaba retrasando en sus pagos a los colaboradores. Después de esta portada, en esta colección empezarían a contar con portadas del Equipo B, así que ésta podría ser una ilustración de transición. El Equipo B (principalmente Casanyes) utilizaría portadas de Ibáñez como referencia y haría puzzles curiosos que en el fondo serían muy parecidas a esta portada del Caso del Bacalao.






jueves, 6 de agosto de 2015

Las "Películas Divertidas" de Popeye

En las páginas dominicales de Popeye, Segar incluía extras para los peques de la casa. Empezó incluyendo falsos sellos con las caras de sus personajes, para que se pudiesen recortar como juguete. Tengo entendido que fue Harold Foster el que pensó por primera vez esta idea, tendría que comprobarlo. Si no es así, sí puedo asegurar que Segar fue el primero en tener la idea de distribuir falsos billetes de Popeye en sus páginas dominicales, y que a partir de ahí fue imitado por el resto de profesionales del cómic, incluida la editorial Bruguera en nuestro país.

A continuación, a Segar se le ocurrió el siguiente juguete recortable, un mini-cine para ver a sus personajes con vida, haciendo muecas o viviendo alguna pequeña historia. (Escaneado del tercer tomo de la edición de Kraken de Popeye).


Todo esto viene a que he tenido la curiosidad de animarlo en un gif para ver cómo quedaría.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Los latiguillos de Pilón en Popeye


Me ha llamado la atención que Pilón sea una fábrica de frases recurrentes. El recurso de los latiguillos me da la sensación de que no era muy habitual en la serie de Popeye hasta que aparece este gorrón hambriento. Los "Blow me down!" y "I yam what I yam" de Popeye tal vez fuesen el detonante, pero es Pilón el que convierte el latiguillo en parte de su propia naturaleza.

Como digo, me han gustado estas frases tanto como para buscar su original en inglés y compararlas con las traducciones de Planeta (Bittor García de Isusi) y Kraken (Andrés Pérez Fernández). Para mi gusto, Planeta sale perdiendo y mucho con la comparación. Su traducción buscaba la naturalidad, pero al eliminar esas formas incorrectas o enrevesadas de expresarse le quitaba el humor a los personajes.


I'll gladly pay you Tuesday for a hamburger today.
Kraken: Con gusto te pagaría el martes la hamburguesa de hoy.
Planeta: Ponme una hamburguesa y te la pago el martes.

Let's you and him fight.
Kraken: Le toca a usted pelearse con él.
Planeta: ¡Que empiece el combate!

Thank you too much!
Kraken: Gracias sean dadas.
Planeta: ¡Muchísimas gracias!

I'd like to invite you over to my house for a duck dinner. You bring the ducks!
Kraken: Me gustaría invitarle algún día a cenar pato a mi casa. Usted trae el animalito.

Jones is my name. I'm one of the Jones boys.
Kraken: Yo soy Piropo. Juanito Piropo de la familia Piropo de toda la vida.


Y ya por redondear, las dos frases recurrentes de Popeye:

I yam what I yam, and that's all what I yam.
Planeta: Yo soy como soy y así es como soy.
Kraken: Yo soy lo que soy y eso es todo lo que soy.

Blow me down!
Planeta: ¡Que me aspen!
Kraken: ¡Sopla y resopla!

lunes, 3 de agosto de 2015

Popeye 3 (de 6) (E. C. Segar)


Entre los tomos 2 y 3 de esta colección se ha producido un cambio de editorial que ha beneficiado al lector. Las traducciones son más cuidadas, con la versión original de los nombres y respetando los errores en la manera de "expresionarse" de Popeye. Como en los anteriores tomos, las tramas se dividen en dos partes, como si tuviésemos dos Popeyes diferentes. Por un lado están las páginas dominicales, donde Segar se centra en el humor costumbrista, especialmente en la dinámica entre Pilón y Perendengue. El personaje de Pilón, un glotón hambriento y parsimonioso, es tan carismático que parece que esté a punto de robar el protagonismo a Popeye del mismo modo que éste se lo robó a Cástor. Al mismo tiempo, en las tiras diarias en blanco y negro se desarrolla un tono de aventura ligera con el que recupera al rey Blozo, se convierte a Popeye en rey de Popilandia y se presenta a Cocoliso, el bebé abandonado que adopta el marino tuerto. El tomo acaba con un extra muy interesante, las tiras dibujadas para la Exposición Universal de Chicago, en las que Olivia interpreta un baile sensual tapada únicamente con abanicos.

lunes, 27 de julio de 2015

Ibáñez y plagios, su opinión

VICENTE PALOMARES: El plagio qué es, ¿un homenaje al genio o una pobreza de recursos?

VÁQUEZ: Yo creo que el plagio es eso que se echa al alioli.
ESCOBAR: En principio, para mí, el plagio es algo denigrante.
VÁZQUEZ: si si, pero luego te acostumbras y...
SANCHIS: Nada... todos hemos plagiado, tanto en el guión como en la parte gráfica, aunque después hemos transformado algo los ingredientes...
PEÑARROYA: No, no no...
ESCOBAR: Claro que sí. Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
IBÁÑEZ: Hombre, si el plagio es un homenaje, yo soy un homenajero. Lo que pasa es que existen muchos tipos de plagio: desde la copia descarada hasta la inspiración lejana. 
VÁZQUEZ: Ahora bien, eso de plagiar incluso la firma ya es algo que joroba.
SANCHIS: Cuando yo empecé profesionalmente la primera orden que recibí del jefe fue la de imitar a Peñarroya.
VÁZQUEZ: Se trataba de plagio autorizado, pero en el fondo un copiazo de miedo. Y si no que venga Dios y lo vea. Un plagio de una especie de Frankenstein formado por pedacitos procedentes de diversos sitios. Luego el engendro va tomando una vida tremenda.
SANCHIS: No obstante, los que plagian de verdad son los dibujantes de aventuras.
VÁZQUEZ: Y los de género humorístico también ¡Que corchos! Yo plagio. Y lo digo bien alto para que se entere todo el mundo. ¡plagio, plagio plagio! ¿quiere alguien un certificado de esta afirmación? Vamos, ¿Cómo lo tengo que decir? ¡Yo plagio!
IBÁÑEZ: Y si el dibujante dijera "yo plagio" cada vez que lo hace, parecería que hiciera gárgaras: “yo plagio, yo plagio, yo...”. 

Fuente: "Magos del Humor", entrevista conducida por Vicente Palomares en 1972, recopilada en 13 Rúe de Bruguera.


viernes, 17 de julio de 2015

Cinismo Ilustrado (Eduardo Salles)


Nunca me hubiese imaginado tener este pequeño tomo entre mis manos. Me lo tengo que tomar como una monetización de la web original, o como un merecido homenaje a esa persona que desde un blog ha ido creando docenas de imágenes virales que han dado la vuelta al mundo. Cinismo Ilustrado en origen era una sucesión de imágenes que se burlaban con inteligencia y pocas palabras de nuestra sociedad más actual, de nuestra dependencia a las nuevas tecnologías y el uso que le damos, del capitalismo y sus paradojas, de la hipocresía, el sexismo, la xenofobia, la religión... No me imaginaba este tomo en papel, decía, porque el contenido es puramente digital, reflexiona mucho sobre esta era de móviles y ordenadores en los que los libros se han quedado "demodé". Por eso creo que Eduardo Salles ha sabido darle la vuelta al concepto y construir a partir de sus mejores imágenes un libro-objeto, que no sólo se lee sino que aprovecha su fisicidad. Todavía más, incluye los comentarios realmente peculiares que Salles iba recibiendo por internet en respuesta a sus imágenes. En cinco años esos comentarios rocambolescos habrían sido completamente olvidados. Ahora también pertenecen a la historia.