jueves, 24 de noviembre de 2016

Ya queda poco para Expocómic 2016

Se acerca el Expocómic de este año, que tendrá lugar los días 3 y 4 de diciembre, de 9:00 a 21:00 y de 9:00 a 20:00 respectivamente. Esta edición trae dos novedades importantes. Por un lado, se celebrará en IFEMA, en el pabellón 3 (Avda. del Partenón, 5), metro Campo de las Naciones. Por otro lado, es el primer Expocómic organizado por la empresa Easyfairs.


Los precios de las entradas de este año serán 15 € por día para los adultos, y gratuitas para los niños de hasta 10 años. Existe un descuento especial para cosplayers, 16 € para los dos días para las personas que vayan disfrazadas.

La organización ha preparado un bueno número de actividades. Tal vez la más destacada de todos los años son las sesiones de firmas de autores de cómics, a las que asistirán una gran cantidad de guionistas y dibujantes. Entre los autores, voy a destacar especialmente a los autores extranjeros, a los que se les suele ver menos por España: Mark Buckingham (que desde hace bastantes años vive en Gijón) y Bryan y Mary Talbot.


Otra de las actividades que es importante destacar es la presencia de fanzines. Expocómic es uno de los pocos eventos del año en los que los aficionados al cómic pueden acercarse a este tipo de publicaciones para poder conocerlas y hablar con sus autores. Las actividades que han organizado para este año son:

Sábado
10 a 11:30 – Presentación y mesa redonda
18:30 a 20 – Autores que están a caballo entre fanzines y editoriales

Domingo
10 a 11:30 – Límites de los fanzines y diferencias entre autoedición y autogestión
18:30 a 20 – Autoedición artesanal vs autoedición industrial

En la sección de exposiciones, se encuentran Homenaje a la pasión y la locura de don Quijote: muestra colectiva de los principales artistas nacionales, y Aniversario: 15 años de la editorial Astiberri, gran motor de la novela gráfica en España.

Por su parte, ECC Ediciones aprovechará el evento para presentar las nuevas revistas que giran alrededor de la saga Renacimiento del Universo DC.

Por cierto, todavía hay tiempo para votar en los premios Expocómic de este año. Los ganadores se conocerán durante el evento.

La organización ha querido potenciar este año otras actividades aparte del propio cómic. Es decir, que este año junto con exposiciones, charlas, firmas, talleres de dibujo, etcétera, habrá espacio para el cosplay, proyecciones (The Walking Dead y dibujos animados), un taller de maquillaje, réplicas de robots de películas, maquetas de Star Trek, exhibiciones de sables de luz, batalla de gallos, wrestling y puestos ambulantes de comida.


En este ámbito de actividades Expocómic va a traer al actor Ray Park (Darth Maul en La amenaza fantasma, Sapo en X-Men, Snake Eyes en G.I. Joe). Sábado y domingo habrá sesiones de preguntas y respuestas con él, además de sesiones de fotos y autógrafos con los fans.

Por mi parte, os anuncio que presentaré Auge y caída de una historieta en Expocómic con la ayuda de Diego Núñez Mezquita, el domingo de 18:00 a 19:00.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Novedad: 'Auge y caída de una historieta. La historia detrás de Bruguera'


Por fin está en las tiendas el proyecto en el que llevo metido alrededor de dos años: un libro sobre la historia de la editorial Bruguera. Por lo que sé, ya se encuentra a la venta en muchas librerías generalistas, así que no debería ser difícil de encontrar. Si por lo que fuese os cuesta localizarlo, pronto estará a la venta en la web de la editorial, Léeme Libros, sin gastos de envío.

La portada no sólo me parece espectacular (gracias, Marta Bellvehí, creo que te ha quedado genial), sino que también es un buen resumen del contenido. La historia de Bruguera está formada por 72 años de búsqueda de su personalidad, crecimiento y popularidad, y 6 años de decadencia muy intensos que la llevaron a su quiebra. El libro está dividido en dos mitades de una extensión similar, cada una dedicada a una de estas dos etapas. Mi intención era repasar la historia de Bruguera como empresa de entretenimiento, los roces con el franquismo, sus conexiones con el anarquismo y la situación, buena o no, de sus trabajadores. Por supuesto, he dejado espacio especialmente a esa etapa final de la que ya hablé hace años en este blog.

Este libro es una ampliación y corrección de aquellos posts, que ahora ya no están disponibles en este blog. Podría haberlos dejado tal cual donde estaban, pero tenían tantos errores que no me parecía bien dejar en internet información que sé que es incorrecta. También podría haber corregido esos posts, pero sería perjudicar a un editor, José Antonio, que me ha ayudado mucho para dar forma a este libro y llevarlo a las librerías.

Pronto habrá una presentación en una librería de Madrid. Avisaré con tiempo en cuanto la fecha esté cerrada, y también si hubiese más presentaciones en otras ciudades.

Si necesitáis más información podéis escribirme a entodoelcolodrillo [arroba] gmail [punto] com.


Descripción editorial

160 páginas. Tapa dura
Formato: 16x23 cm
PVP: 19,90 €
Editor: Léeme Libros (página web)
Fecha de lanzamiento: noviembre 2016
ISBN: 9788415589358

Tres décadas después de su cierre, la Editorial Bruguera sigue estando muy presente para todas esas generaciones que crecieron (que crecimos) de la mano de Mortadelo y Filemón, 13 rúe del Percebe, Rompetechos, Zipi y Zape, La familia Cebolleta, Las hermanas Gilda, El Capitán Trueno, Superlópez, Anacleto, Esther... (y así hasta completar una lista sencillamente interminable). Generaciones que tienen en los tebeos un referente cultural y, sobre todo, vital, porque aquellas páginas cambiaron sus vidas para siempre.

En ese caldo de cultivo se adentra Pablo Vicente para rendir un merecido homenaje a Cifré, Peñarroya, Ibáñez, Jan, Vázquez, Escobar, Mora, Ambrós, Purita Campos... y tantos otros, mientras nos descubre una cronología que arranca en la fundación de El Gato Negro, la editorial que daría paso a Bruguera, y que concluye con la lucha de los trabajadores para proteger y defender el legado de una leyenda que está viva y muy presente en la memoria sentimental de sus lectores.

«Bruguera no sólo fue la editorial líder en producción de tebeos a lo largo de más de seis décadas, es algo mucho más importante: es mi infancia, como lo son el olor a la grasa de los churros de los domingos, las costras en las rodillas o las sesiones dobles de James Bond en el cine España con mi padre».
Carlos Areces

Pablo Vicente Damas (@etecblog) nació en 1988 en Madrid y no recuerda haber pasado un solo día sin un tebeo a mano. Se licenció en Físicas, pero el interés por la lectura le empujó a estudiar un máster de edición. A lo largo de los últimos seis años ha escrito en los blogs En todo el colodrillo (sobre cómics en general) y Lectura cronológica de Superlópez. Ha participado en los podcasts Campamento Krypton y Barrio canino en programas dedicados al mundo del cómic español, y desde el presente año colabora regularmente en Canino magazine. Sus propias historietas han visto la luz dentro de la marginalidad y la autoedición en fanzines como Ojodepez, Andergraün y Rantifuso.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Gringos locos (Yann y Olivier Schwartz)


Existe una historia poco conocida del cómic francobelga: en 1948 los dibujantes Jijé, Morris y Franquin (creadores de Spirou, Lucky Luke y Tomás el gafe respectivamente) viajaron por EEUU de costa a costa en coche para llegar a los estudios Disney. Querían ser contratados como animadores, pero después de muchas peripecias sus planes quedaron frustrados. El guionista Yann llevaba mucho tiempo queriendo reconstruir en un cómic este relato a partir de las divertidas e imposibles anécdotas que le habían contado Franquin y Morris en vida. Creo que ésa es la debilidad de este guión. La estructura del cómic está enfocada a recopilar el mayor número posible de ellas. Esta intención hará las delicias de quien conozca a los personajes de estos autores o a sus autores, pero no es tan atractiva para quien se acerque a este cómic sin esas lecturas previas. No se trata de un cómic con un mensaje universal, sino enfocado al público de "expertos" en la materia. En lo que todos los lectores estarán de acuerdo es en que el dibujo sigue la línea de dibujo francobelga: es de una calidad tremenda.

Un tema aparte es los extras que no sé si estarían en la edición francesa. El tomo contiene al final una colección de declaraciones de los hijos de Franquin y Jijé que ponen en duda la absoluta fiabilidad de la descripción que hace este cómic de los dibujantes y de su aventura. El guionista defiende sus decisiones con la frase: "Cuando la leyenda es más bella que la realidad, imprimimos la leyenda". El lector puede opinar sobre los límites de ese principio gracias a estos extras.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Promethea (libro 2 de 3) (Alan Moore y J. H. Williams III)


Los once capítulos de este tomo continúan con la tónica del tomo anterior: pedagogía espiritual alrededor de la magia, un desarrollo de personajes superficial (en mi humilde opinión) y unas ilustraciones alucinantes. En este caso, los once capítulos de este tomo sirven para explicar el árbol de la cábala. Sophie (la séptima Promethea) y Barbara (la sexta) recorren las esferas de la cábala de manera ascendente en búsqueda del alma del esposo de Barbara. En cada una de ellas, Promethea y otros avatares van explicando al lector los significados de la Luna, Mercurio, Marte, el abismo... sus números y aromas asociados, etc. Como Alan Moore impone demasiado su presencia con unos diálogos expositivos interminables, el dibujante compensa con una experimentación gráfica muy interesante en cada número. Cada 24 páginas, plantea un estilo de dibujo diferente dentro de unas composiciones de página que siguen siendo muy elaboradas. Tal vez tanto uno como otro luchen demasiado por parecer unos virtuosos en sus campos.

Durante este viaje de iniciación, la vida en la Tierra (los superhéroes y supervillanos que se pelean en ella) permanece como una subtrama que no tiene mucha importancia. Imagino que será el punto de partida del último tercio de la colección.

martes, 25 de octubre de 2016

Wonder Woman: Tierra uno (Grant Morrison y Yanick Paquette)


La editorial DC y sus autores siempre se han sentido incómodos con el hecho de que William Moulton Marston, el creador de Wonder Woman en 1941, además de psicólogo, feminista e inventor del primer detector de mentiras, fuese un aficionado al bondage. Tampoco se puede decir que lo ocultase. En los seis años que escribió los guiones de esta superheroína, las viñetas de mujeres (y hombres) atadas, encadenadas y azotadas eran de lo más habitual. Después de su muerte en 1947 ningún guionista o dibujante ha querido recuperar esa iconografía sexual en los cómics de Wonder Woman. Ésta es la principal novedad de este Wonder Woman: Tierra uno. Como ya había hecho con Superman y con Batman, Grant Morrison recupera aquí también las esencias del personaje, lo que caracterizaba a la superheronína de DC cuando fue creada y que con el tiempo había quedado olvidado.

Las cadenas y las cuerdas son el elemento principal del juicio al que se somete a la princesa Diana. Su delito es haber huido de la Isla Paraíso donde viven las amazonas desde los tiempos en los que fueron cruelmente humilladas por el mitológico Hércules. Con este argumento Morrison y Paquette resucitan la idea central que motivaba a Marston a escribir cómics: la sumisión hacia alguien que te quiere es beneficiosa. En otros aspectos el cómic no es tan acertado (la comparación de machismo y racismo en la manera que aparece aquí se queda un poco coja), pero en general es un origen alternativo de Wonder Woman que cumple con todo lo que se espera de él.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Fantásticas aventuras de Tito y Tif (Joaquín Xaudaró)


Es interesante analizarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de cómo hemos aceptado la invasión cultural de EEUU. La historia del cómic mundial en gran parte la solemos entroncar en EEUU, a pesar de que los primerísimos cómics fueron europeos (recordemos Las aventuras de Monsieur Vieux Bois, por ejemplo). Max und Moritz en alemania, Caran d'Ache en Francia... y seguimos diciendo (especialmente los que estamos más desinformados) que Yellow Kid de 1895 es el primer cómic, cuando ya era un medio asimilado en Europa.

¿Y en España? En España los pioneros del cómic permanecen en un relativo olvido tanto por las dificultades de recuperar las revistas originales, como por lo difícil que es convencer al público de que nuestra historia del cómic es importante, al menos para nosotros, para entender nuestra sociedad. En ese sentido, Glénat/EDT hasta hace unos años hizo un esfuerzo (imposible de agradecer) por recuperar nuestra historia del cómic, y ahora Taula Ediciones, una editorial mucho más modesta, continúa esa línea.

Fantásticas aventuras de Tito y Tif es el primer cómic en formato libro de la historia de España, de 1915. O en otras palabras que llaman más la atención, es "la primera novela gráfica española", aunque con un enfoque de cómic popular. Su argumento es muy sencillo: el boticario Tito y su perro Tif salen de caza (en realidad salen a leer el periódico al campo) y de pronto se ven metidos en una y otra aventura que les lleva al continente africano y otros peligros relacionados con la 1ª Guerra Mundial. El parecido con Tintín en el Congo es muy obvio: un tebeo de aventuras pero con dibujo caricaturesco, línea clara, un hombre y su perro, y especialmente todo lo que tiene que ver con el colonialismo y la facilidad para matar animales en un tebeo para niños.

Si ya de por sí el cómic es muy simpático por ciertos motivos (por ejemplo, el dibujo es tremendo), se le une una dedicatoria del nieto del autor, un prólogo de los dos editores en los que plantean la importancia de recordar nuestros primeros cómics, y un espectacular prólogo de Antonio Martín concienzudo y detallado sobre la vida y obra de Xaudaró.

El cómic de momento sólo se puede comprar por internet aquí.

martes, 20 de septiembre de 2016

María lloró sobre los pies de Jesús (Chester Brown)


A grandes rasgos, este cómic está formado por una selección de fragmentos de la Biblia adaptados por un autor que se define a sí mismo como cristiano. Los criterios de selección son dos. Por un lado, los fragmentos que hablan de favores sexuales y prostitución. Por otro, los que hablan de la desobediencia a Dios.

Chester Brown defiende una tesis delicada: no sólo la Virgen María fue una prostituta, sino que originalmente el cristianismo y el judaísmo (hasta los tiempos de san Pablo) no rechazaban esta profesión. Lo argumenta en base a estos fragmentos de la Biblia y haciendo comparaciones entre Evangelios, buscando las versiones originales de la Biblia y los Evangelios apócrifos y explicando las investigaciones de estudiosos y traductores. De ahí que una buena parte del tomo esté formado por notas para explicar las fuentes en las que se basa y las decisiones que ha tomado (hay notas a pie de página incluso de las notas a pie de página). Brown no quiere ridiculizar al cristianismo con esta tesis, sino devolver a la prostitución el prestigio perdido.

(De mi propia cosecha voy a añadir que no me parece una interpretación disparatada. El Poema de Gilgamesh empieza con un fragmento que recuerda mucho al Génesis bíblico y está relacionado con los favores sexuales. Mientras que en la Biblia Eva condena al hombre por darle conocimiento –representado por el fruto del árbol de la ciencia–, en el Poema de Gilgamesh el salvaje Enkidu se civiliza gracias a las relaciones sexuales de Shamhat, una prostituta sagrada. Es decir, no solo la mujer cambia de traer castigo a ser una salvadora, sino que la humanización de Enkidu se alcanza a través del sexo con una prostituta).

A medida que Chester Brown fue avanzando en esta investigación llegó a otros fragmentos de la Biblia que encajaban con el segundo mensaje de este cómic: el Dios de los cristianos, el de las parábolas de Jesús, no castiga a los que le desobedecen, sino que les premia. Para Brown, hay una base en la Biblia para defender que el cristianismo no se basa en normas morales, sino en el amor, que Dios prefiere al desobediente que ama al prójimo como sí mismo antes que al que acata sus mandamientos.

La lectura puede hacerse un poco densa (especialmente en cuanto uno se mete en las notas del final), pero Brown hace un grandísimo esfuerzo por ser claro, pedagógico y especialmente respetuoso.